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Sección Equipo

El sitio del que el equipo coge su entorno. En vez de pasarse un fichero por chat —que es lo que hace compartir un escenario—, el escenario vive en un catálogo y cualquiera lo adopta cuando le hace falta.

La sección solo aparece si hay un catálogo configurado. Si no ves «Equipo» en la barra lateral no es que falte algo en tu instalación: es que este proyecto no tiene catálogo, y se configura en aseptic.project.yml.

La lista de lo que el equipo comparte. Al seleccionar una entrada, el detalle responde a las dos preguntas que se hacen antes de adoptar nada:

  • Qué aporta — cuántos servicios, cuántos mocks y cuántos ajustes de inicio trae. Si solo trae la definición del escenario, también lo dice.
  • Qué falta aquí — lo que este escenario necesita y tu máquina no tiene todavía: una conexión de base de datos que el paquete referencia, una credencial sin valor, un repositorio que no está en tu espacio de trabajo, o un micro registrado en otra rama.

Esa segunda lista es la razón de que el detalle exista. Adoptar a ciegas y descubrir el hueco cuando el escenario no arranca es exactamente el rato que esto ahorra.

Adoptar trae el escenario y lo reconcilia con tu catálogo, sin pisarlo: es el mismo camino que el import de un fichero, con las mismas políticas de conflicto.

Cuando falta algo, el detalle lo dice con su remedio al lado: qué credencial hay que definir, qué repositorio falta por clonar, en qué rama se registró cada micro. Y si prefieres resolverlo luego, se puede adoptar igual: el escenario queda en tu catálogo y no arrancará hasta que cubras lo que falta, que es mejor que no poder traerlo.

Adoptar deja un hilo: el escenario queda anotado con la entrada de la que vino y con la versión exacta que se trajo. Eso es lo que permite que la app diga después algo que antes no podía decir: esto ya no es lo que comparte el equipo.

En la lista, cada entrada lleva su estado:

  • Al día — lo que hay aquí es lo que el equipo publica.
  • Ha cambiado — alguien lo republicó después de que se adoptara.
  • (sin marca) — todavía no se ha traído a esta máquina.

Las entradas sin marca son la mayoría en un catálogo grande, y por eso no llevan ninguna: si todo estuviera marcado, la única marca que pide algo se perdería entre las demás.

Al abrir una entrada que ya se adoptó, el detalle añade Qué cambia: qué servicios son distintos de los que hay aquí y en qué campos concretos. Y el botón cambia de Adoptar a Actualizar, porque eso es lo que hace: reescribe el escenario que ya está, no deja una copia al lado. Adoptar tres veces ya no produce «Pagos QA», «Pagos QA (2)» y «Pagos QA (3)».

Lo que se compara es el contenido, así que republicar lo mismo no cuenta como cambio. Un aviso que salta sin que nadie haya tocado nada deja de leerse enseguida, y con él deja de leerse el que sí importa.

Si alguien retira una entrada del catálogo, el escenario que salió de ella sigue funcionando aquí — pero la sección lo dice arriba, en vez de dejarlo desaparecer en silencio: ya no hay nadie detrás que lo vaya a actualizar.

Publicar un escenario… lo pone a disposición de todo el equipo, con una línea que explique para qué sirve. Se llega desde la cabecera de la sección, o desde el propio escenario con Compartir con el equipo… en su menú. Esa línea es lo que verá quien se lo encuentre en la lista, así que vale la pena escribirla.

No viaja tu capa de arranque local. Los flags y variables con los que tú levantas un micro son de tu máquina y no tienen por qué valer en la de otro; lo que se publica es el escenario, sus manifiestos y sus mocks.

Retirar una entrada la quita del catálogo de todo el equipo, no solo del tuyo. Por eso pide confirmación: no estás borrando algo tuyo.

Cuando el catálogo está alojado, va cifrado de extremo a extremo: lo que se guarda en el servidor son bloques que el servidor no puede abrir. La clave es del equipo y no sale de sus máquinas.

Se genera una vez —Generar una clave nueva— y se pega en el resto de máquinas —Introducir la clave del equipo—. La app pide repetirla al guardarla, que es la forma de comprobar que de verdad la has copiado a algún sitio antes de seguir.

Conviene leer el aviso que acompaña al botón y creérselo: si el equipo pierde la clave, el catálogo no se recupera. No hay un «restablecer» que valga, porque nadie más la tiene. Su sitio es donde el equipo guarde los demás secretos.

Un catálogo servido por Git no necesita clave: ahí el control de acceso es el del propio repositorio.

Todo esto existe también en el CLI, que es lo que permite montar el entorno en un job de integración continua o en la máquina de alguien que acaba de entrar:

Ventana de terminal
aseptic team list # qué comparte el equipo
aseptic team status # ¿sigue siendo lo que comparte el equipo?
aseptic team adopt pagos-qa --apply # tráelo y adóptalo aquí
aseptic start "Pagos QA"

Sin --apply, adopt solo enseña el plan y qué falta en esta máquina — la misma lista que el detalle de la sección. Detalle completo en Comandos del CLI.

No es un sitio donde guardar el código de los micros: los repos siguen siendo repos. Lo que se comparte es cómo se combinan —qué micros, en qué modo, con qué mocks y qué dependencias resueltas—, que es justo lo que no cabe en un README y se acaba transmitiendo de palabra.